Seminario de Pastelería Seminario de Pastelería “Dulce Abrazo”

Sin títuloCon la presencia de distinguidos chef nacionales, con reconocimiento internacional, se efectuó el VI Seminario Dulce Abrazo organizado por el Instituto Marítimo de Valparaíso, el que unánimemente fue calificado como todo un éxito por los asistentes.

Con la presencia de distinguidos chef nacionales, con reconocimiento internacional, se efectuó el VI Seminario Dulce Abrazo organizado por el Instituto Marítimo de Valparaíso, el que unánimemente fue calificado como todo un éxito por los asistentes.

Con una clase magistral a cargo del prestigioso chef internacional Carlos Maye se dio el cierre al “Dulce Abrazo 2013”, Seminario de Pastelería organizado por la especialidad de Servicio de Alimentación Colectiva de nuestro Instituto.
Maye es uno de los profesionales del rubro gastronómico reconocido por sus espectaculares trabajos y esculturas en frutas, chocolate y caramelo, de hecho en algunos medios de comunicación nacionales e internacionales informan que él pronto vestirá a la excéntrica cantante Lady Gaga con alguna de sus creaciones.

Para este Seminario, que duró más de lo planificado por el interés de los jóvenes en las charlas de los invitados, Carlos Maye trabajó largas horas junto a estudiantes y sus ayudantes, para dar vida a sendas esculturas, una de chocolate y otra en caramelo, que fueron exhibidas durante su clase magistral a la audiencia. A pesar de las largas horas en la cocina, el chef se declaró feliz de estar participando de esta actividad . “Estoy contento, sobre todo porque estoy con alumnos, lo que a mí me encanta más que cualquier otra cosa. Mi pasión es enseñar a jóvenes porque es como sembrar en buena tierra. Es entregar conocimiento, técnica, abrir un poco el sentir de los chicos y su creatividad”, afirmó.

Con su buen humor y cercanía, el chef aconsejó a los jóvenes presentes que estudien, que lean sobre teoría del color, arquitectura, no sólo libros de recetas, pues luego ellos harán sus propias creaciones, como lo hicieron sus chef acompañantes, jóvenes que mostraron frente a los alumnos algunos platos donde primaba la imaginación.

Pero él no fue el único invitado pues abrió el Seminario el chef Rodrigo Durand Cerda con una charla motivacional bajo el nombre de “La Gastronomía, un mundo de oportunidades”. Hoy, Rodrigo Durand está enfocado en KÜME, empresa que busca promover las distintas zonas del país, consolidando a Chile como destino culinario de clase mundial.  Así, un día está en Valparaíso, el otro en Santiago y al día siguiente en Talca dando a conocer su experiencia y como dice su Facebook “dando soluciones empresariales a empresas gastronómicas y personas perceptivas que tienen voluntad de conocer y disfrutar lo mejor del mundo de la gastronomía”.

Con un largo historial de premios y la experiencia de haber recorrido varios países, Rodrigo Durand es un hombre sencillo que tiene la capacidad de motivar a quien lo escucha por la pasión que inyecta en sus palabras. “La idea de venir a conversar con los chicos es para que ellos puedan ver la dimensión de lo que significa estudiar gastronomía o ser cocinero. No es sólo cocinar, la gastronomía implica tener distintos conocimiento y te da la alegría de poder mostrarte en distintas facetas, como la parte artística, de economía, conocimiento, científica, entonces desde ese punto de vista, a los chicos le puedes ampliar el criterio”.

Si bien admite que no todos los estudiantes podrán ser a futuro chef de hoteles cinco estrellas, les mostró que cocinar es un mundo de oportunidades y que si ellos quieren pueden llegar alto pues “la gastronomía no tienen fronteras en ningún lado”.

Para el jefe de la especialidad de Servicio de Alimentación Colectiva, Miguel Fernández esta versión del Dulce Abrazo fue un éxito sobre todo porque se realizó en el mismo liceo utilizando la infraestructura del establecimiento, lo que

resultó más cómodo para los invitados, y por supuesto, también, para los alumnos. “Es la primera vez que lo hacemos aquí, utilizando los medios, métodos, infraestructura y equipamiento del Instituto lo que permitió mayor cercanía entre los chef y los estudiantes. Cuando lo hacíamos en el Edificio Consistorial era todo más desordenado y se trabajaba en exceso y no se conseguía lo que se quería porque las dependencias no eran las más adecuadas. Pero este año uno ve la motivación de los chiquillos que se han quedado hasta el final para ver la Clase Magistral de Carlos Maye”, manifestó.

Por su parte Bárbara Rebolledo, docente y gestora de esta iniciativa nos explicó que este es el sexto Seminario de la Especialidad, pero sólo el tercer “Dulce Abrazo”. “Cuando esto partió jamás pensamos que sería un evento tan grande y que iba a haber un fuerte compromiso de los profesionales de Chile en participar, de hecho ahora tenemos la posibilidades de hacer un Seminario Internacional el próximo año para lo que ya hay que generar los fondos y hacer las gestiones”, indicó. A lo que agregó que esta actividad ha crecido tanto que ni siquiera ya es del Marítimo si no que de la gente. “Hoy el “Dulce Abrazo” se hace en Curicó, se va a hacer en Cañete y lo más probable es que pronto también se haga en alguna ciudad del norte del país. La idea es que sea transversal y lo puedan tener alumnos y jóvenes de diferentes regiones y que estos mismos chef sean los que vayan y le den la misma información a todos y así sea una instrucción igualitaria. Sobre todo en este tema de la pastelería que lamentablemente sus capacitaciones son demasiado caras dentro del área gastronómica. Por eso es importante que los jóvenes aprovechen este tipo de oportunidades pues las técnicas y productos que se ven aquí son inalcanzables para un niño técnico de nivel medio”.

Dentro de los profesionales presentes destacó la presencia de tres ex alumnos del Instituto los que hoy trabajan en prestigiosos restaurantes fuera de la zona. Uno de ellos no había regresado al liceo desde que se graduó en 1997, hace ya 15 años, pues desde hace nueve, está radicado en San Pedro de Atacama y hace cinco, trabajando para Alto Atacama. Emocionado Daniel Molina tuvo un reencuentro

con algunos de sus profesores y sobre todo con sus compañeros de aventuras juveniles. “Para mí la cocina fue amor a primera vista. Si bien ha sido una carrera que merece bastante esfuerzo pero también me ha dado muchas satisfacciones”, afirmó, agregando que “en el liceo me enseñaron la base y valores para enfrentar la vida laboral sobre todo la responsabilidad ante el trabajo”.

Sobre que le aconsejaría a los alumnos que deben ser generosos con sus conocimientos “que compartan, que lean, que aprendan, que viajen, que se enamoren de esto que es una carrera que es tan linda”.

Si bien ha hecho su carrera básicamente en hotelería y turismo hoy también investiga los productos endémicos del altiplano chileno y de la Región de Antofagasta, específicamente de San Pedro y sus alrededores. “Mi intención es rescatarlos y como en esta ocasión traerlos y mostrarlos”.

Sobre su regreso al Instituto manifestó sentirse feliz y una gran nostalgia. “Estoy contento de rencontrarme con mis amigos, ya que mis mejores amigos los conocí aquí. Para mi ha sido increíble ver las salas, entrar a la cocina que me acogió por primera vez, encontrarme con mis profesores. Fue increíble, una experiencia maravillosa”, explicó.

Otro de los profesionales invitados fue Fabián Gallardo de Rancagua quien mostró tres postres de la Región de O’Higgins. Para él estas instancias son actos de nobleza entre pares. “Emociona ver a los alumnos que tienen las mismas ganas que uno. Dan ganas de seguir compartiendo con ellos porque uno lo hace de corazón, ya que ésta es una carrera de mucho corazón y pasión. Debería hacerse más seguido y en todos lados para que de una vez tengamos una buena cultura gastronómica”, afirmó.

Por su parte otro ex alumno del liceo, Alejandro Barría de la Banquetería Petit Delice, manifestó que estudiar en el liceo significó aprender a trabajar en equipo. “Hace 15 años no teníamos grandes tecnologías porque en ese tiempo la situación era muy precaria, a diferencia de ahora, pero aprendimos a trabajar con respeto a los compañeros, al lugar de trabajo, ponerse la camiseta con el lugar donde uno estaba”.

También estuvo entre los expositores Miguel Parra, quien es chef hace 16 años y ha hecho su carrera tanto dentro como fuera de Chile. “Hoy tengo mi propia pastelería alemana tradicional, como esa pastelería de la abuelita donde tratamos de entregar esa sencillez diaria de algo hecho con cariño”.

Sobre su participación en este evento explicó que la gastronomía chilena depende de los que hoy están estudiando. “Estoy encantado de poder asistir a este tipo de eventos porque los alumnos me llenan y me voy con el corazón lleno de emoción de sensaciones y de alegría”.

Como era un Seminario de Pastelería no podía faltar los bombones de chocolate, que en esta ocasión estuvieron a cargo de Marlene Flores de Concepción. “Con varios compañeros y amigos chef del Maule estamos tratando de rescatar nuestra cocina territorial participando en seminarios, ferias y festivales, donde podamos aportar con nuestro conocimiento. El objetivo es que compartamos experiencias entre las regiones y motivar a los jóvenes para que mañana surja una mejor cocina”.