Premiación concurso de cuentos

Dentro de las actividades que se efectuaron esta semana destacó un concurso de cuentos orientado para profesores y otro para alumnos/as. Este último fue premiado este viernes y resultaron ganadores;
Thaís Solís, primer lugar
Francisca Yáñez, segundo lugar
Marco del Canto, tercer lugar
Fernanda Manríquez, mención honrosa
Krissna Cruces, mención honrosa

Queremos felicitar a cada uno de estos jóvenes talentos e invitarlos a ustedes a leer sus creaciones.

Cuento ganador 

MI OTRO YO, THAÍS SOLÍS 2°F

Era una día perfecto para empezar radiante y con más ganas que nunca, al fin llegó la etapa media, una etapa de muchas confusiones. Era mucho tiempo esperando esto, muchos cursos en los que no lograba adaptarme, muchos cursos en los que creían que yo era inferior por ser tan tímida, por mis problemas psicológicos. Lo que muchos no sabían, era que la verdadera persona que vivía dentro de mi. Una persona alegre y obstinada, de muchas ideas y gran intelecto. Pero también había otro persona en mí, una persona que siempre estuvo pero no quise demostrar, aquella persona vivía llena de dudas y sintiendo un gran desamparo.
Pasaba mis días escribiendo, inspirando esa sensación de desamparo en pequeñas hojas blancas cuando apareció ella, tan radiante y segura de sí misma. Gabriela Mistral vivía todos los días en mi profunda y vacía mente, una mujer muy importante que aportó en mi vida.
No tener a mi madre desde pequeña es la angustia más grande que se pueden imaginar. Gracias a Gabriela Mistral supe que mi otro yo debía desaparecer. Fui inspirando cada una de mis palabras en ella. Creo que el hecho de no haber tenido una madre, hacía que yo viera a esa mujer con intriga y una profunda gratitud al mismo tiempo. Ella hizo ver mi mundo desde otra perspectiva.
Gracias a las sabias palabras de esta mujer, superé mi miedo y los malos recuerdos que acudían a mi, provocándome añoranza. A veces la vida nos quita personas importantes y somos tan tercos que vemos todo en blanco y negro. Si no eres feliz por dentro, jamás serás completamente, primero comienza por ti.

Segundo lugar 

LAS GALLETOSAS, FRANCISCA YÁÑEZ 2°C

Mi nombre es Pinocha, tengo 14 años y vivo en Andalasia, no todos lo ubican, pero queda un poco más allá del valle de la diversión.
Acá vivimos muchos y todos somos amigos cabe mencionar que las familias se llevan muy bien, aunque nunca falta cuando hay malas hierbas. Mi grupo de amistades más cercanas son la Jengibre, es muy divertida, Campanita, es buena amiga, Blancanieves mi mejor consejera y mi mejor amiga Mérida, que siempre me incentiva a lograr mis metas. Todas somos repartidoras y mi meta a cumplir en estos momentos es el récord a mejor repartidora de galletas, porque sí, estoy en el club de vendedoras de galletas por ende como en toda historia hay un rival. Mi rival es Caperucita roja.
Ella comenzó a repartir galletas en mi club (bueno no es mío pero se entiende la idea) desde que fue donde su abuela y tuvo todo ese problema con el lobo porque según ella le nació ser repartidora por su valentía. Eso lo encuentro raro porque a quién le nace querer repartir cuando se comen a su abuela, que rara es. Bueno, decidió unirse cuando ambas teníamos 13 años y la verdad admito que resultó ser muy buena pero no me dejaré vencer.
Hoy es 23 de agosto y les cuento que cada año en el club que estoy, que por cierto se llama ‘’Las chicas súper galletosas’’, lo sé, es fantástico pero el punto es que cada año se conmemora una competencia por quién es la mejor repartidora de nuestro club y esto se lleva haciendo hace 2 años los 23 de y adivinen quién ha ganado los 2 años seguidos, ¡Pues yo!… Pues yo no, la Caperusota me gana. Pero este año es mío y demostraré que puedo ser la mejor porque puf… obvio lo soy, y sé, solo me queda un mes para demostrarlo, está fácil… creo.
Como ya ven les estoy contando todo así que es momento de presentar a mi club y somos:
-Jefas: Reina Clarión y Hada Azul
-Repartidoras: Mérida, Campanita, Jengibre, Caperucita, Blancanieves, Bella y yo.
No es de chismosa, pero bella y Blancanieves se llevan mal porque a ambas les gusto el mismo príncipe, fue una pelea de galletosas increíble, pero es pa’callao.
<viernes 27 de agosto>
Me quedaban pocos días para que empezara la competencia de repartición y la verdad no es algo tan complicado de entender es solo la que reparte mas obvio con pruebas de las entregas gana, como decía, tenía poco tiempo así que fui a un mini pueblo donde no creo que hayan venido, quizás sí, pero no creo, se llama ‘’El valle glotón’’ y creo que ya saben porque vine, dah. Yo me sentía totalmente confiada porque vine a promocionar mis entregas a este pueblo y todo iba muy bien… hasta que vi algo rojo ¿Qué era o quién? Pues la Caperusota esa.

Pinocha: ¿Qué haces aquí, se te perdieron los lobos?
Caperucita Roja: Vengo a promocionar mis entregas, ¿y tú qué haces aquí? ¿La nariz te creció tanto que ahora tiene vida te lleva por donde no debes?
Pinocha: La nariz que crecerá no será la mía si me sigues provocando
Caperucita Roja: Ahórratelo ¿Qué haces aquí?
Pinocha: Vi que me copiaste la idea, vine a lo mismo. (tono muy fría y cortante)
Caperucita: Seguramente tu me copiaste, a ver dime ‘’no te copié’’ y tu linda nariz nos confirma.
En ese instante iba a dejar a Caperucita roja como un puré de papas, todo molido, pero justo cuando iba a hacer algo aparecieron todas las galletosas entonces dije ‘’No mejor no’’ y fui a hacer lo que me propuse, promocionarme.
<lunes 23 de septiembre>
Estaba demasiado emocionada, los años anteriores Caperucita roja alias la Caperusota tuvo un récord de entre 120 y 135 entregas y este año yo hice entre 135 y 145, al final el valle glotón no tiene ese nombre en vano y fue agotador porque recorrí como 4 valles, pero lo valió, no sé cuánto habrá hecho ella este año.
Hada azul: Muy bien niñas, llego el momento de saber quien es la ganadora de este año como la mejor repartidora de galletas y nosotras, la reina clarión y yo vimos sus resultados y este año estuvieron muy buenos sus resultados estamos muy orgullosas desde el primer día que llegué.
Jengibre: ¡¡Premien rápido!! Tengo cosas que hacer ¡¡dios mío!! por el amor de dios. (con tono de burla). Les dije que Jengibre era muy divertida jajaja, pero lamentablemente esta en la lista de galletas quemadas, es decir, de la que se portan mal lo cual es irónico porque ella es una galleta, pero ya, no me desvió, sigamos.
Hada azul: Ya hablamos jengibre, bueno… ¡¡¡¡Y la ganadora es…!!!!
Reina Clarión y Hada azul: ¡¡PINOCHAAA!! Con 145 entregas
Todas aplauden, menos Caperucita: ¡¡Bravo!! ¡¡Felicidades!! ¡¡Tírate unas palabras!!
Fue lo mejor que me ha pasado. Yo sabía que podía. Gané, ¡al fin gané! y será así hasta que me retire.
Pinocha: Esto es muy lindo, yo sabía que podía ganar y lo logré… Todo esta en la confianza en una misma y el esfuerzo y la verd…………
<RING RING RING ALARMA RING RING RING>

 

Tercer lugar 

¿OTRO CUENTO DE PRINCESAS?, MARCO DEL CANTO 2°F

¿Será que todas las “princesas” sueñan con el príncipe que los rescata de las garras de un dragón? Por su puesto que no y Perpetua era la clara muestra de aquellos.
Perpetua creció con los mayores lujos y comodidades, ¡obvio!, al típico estilo del Magic Kigdom, donde predominaban los estereotipos y aburridas tradiciones del príncipe que rescata a la princesa, bla, bla, bla, bla… Pero Perpetua rompería con esta estupidez de lo ideal ya que ella era sumamente partidaria de que sin importar la clase social TODA MUJER DEBE SER INDEPENDIENTE y no solo ser un objeto de demostración de la “valentía” y “rigor” de un hombre que ocupa armaduras y que cree que se merece todo.
Esta “princesa” constantemente se enfrentaba a sus padres que insistían en encontrarle un esposo. Sin embargo, Perpetua no cedía.
Durante un atardecer, aburrida de todo, escapó del castillo, siguiendo los pasos de caminos oscuros que la harían llegar a probar su nuevo estado de libertad. Como nada puede ser tan fácil, obviamente los padres de Perpetua fueron desesperadamente a buscarla, encontrándola en la cima de una colina, frente al precipicio a punto de una gran caída de la que nadie saldría vivo.
– ¿Cómo te atreves a escapar tan desesperadamente? – exclamó la madre.
– ¿Está mal hacer lo que quiero y no lo que ustedes dices? – preguntó a sus padres.
– No sabes lo que es bueno para ti – dijo el padre.
– Si no puedo simplemente ser yo, ¿qué sentido tiene la vida?
Justo ahí, entre en sonido del viento y los pájaros, Perpetua acabó con la terquedad de sus padres y tuvo su anhelada libertad. Pero claro que no este mundo.

MENCIONES HONROSAS 

CAPERUCITA ROJA EN EL SIGLO XXI
KRISSNA CRUCES 1°F

Érase una vez, una niña que iba en el liceo Marítimo de Valparaíso y siempre vestía de rojo. Siempre jugaba en el recreo con un grupo de amigas: Anthonia, Martina, Anaís, Fernanda y Nicol.
Un grupo de chicos siempre molestaban a Caperucita. A uno de ello le llamaban Lobo porque tenía los dientes de forma rara y cuando estaba cerca de Caperucita se le colocaron los pelos de punta, era el más gordito del grupo. Los amigos de Lobo lo empujaron hacia Caperucita en los recreos y al salir de clases. Las amigas intentaban no dejar que Caperucita se enamorara de Lobo pero él se estaba saliendo con la suya.
Era la graduación de su colegio y los amigos de Lobo idearon parte de una sorpresa a Caperucita. Los niños vieron a Caperucita salir de la graduación y decidieron seguirla. Vieron que iba a ver a una anciana.
Esta anciana era la abuela de Caperucita.
Los niños decidieron que al día siguiente se vestirán de chambelanes, llamarían a la puerta y le darían la sorpresa a Caperucita.
Al día siguiente, Caperucita, después del liceo fue a llevarle una bolsa roja a su abuelita, como todos los días. Los niños vestidos de chambelanes llamaron a la puerta de la abuelita.
La sorpresa para los niños fue que abrió la puerta el abuelo y se largo a reír a carcajadas por como estaban vestidos, la mala suerte fue que el abuelo de tantas carcajadas hizo que Caperucita se acercara a la puerta y vio a Lobo con los chambelanes dando una serenata para Caperucita, Lobo se puso colorado y cerraron la serenata con un beso.
Colorín, Colorado, este cuento se ha terminado.

JUANITO Y SU GRAN IMAGINACIÓN

FERNANDA MANRÍQUEZ 2°A

Él es Juanito Pérez. Sí, tiene el mismo nombre que los profes utilizan como ejemplo en sus ejercicios.
Dicen que cambiarse de liceo era empezar de cero pero para Juanito, realmente no era muy buena idea ya que él siempre veía todo de una forma negativa.
Esta vez él intentaría una nueva forma de ver las cosas.
Comenzó imaginándose a sus compañeros de clase viviendo en el país de las maravillas. Para él, el profesor de artes era el sombrerero loco ya que les decía que era un gran profesor, aunque con ideas locas de vez en cuando.
A uno de sus compañeros lo imaginó como la libre de marzo, un poco nervioso por la hora, pero por la hora de cada recreo.
A su compañera la imaginó como Alicia, ya que era bien curiosa. Tenía alguna que otra metida de pata por esta razón.
En el patio, reposaban para él los bellos durmientes ya que Juanito aseguraba que, tal como dormían en el patio lo hacía en la sala de clases. Muchas veces, mientras los miraba, pensaba para sí mismo: ¡pero que gente más buena para dormir! Juanito llegó a pensar que ellos iban al liceo solo porque en sus casas no los dejarían dormir tanto.
Las últimas personas que Juanito imaginó como personajes de cuentos de hadas fueron los
semaneros. Él decía que eran los cenicientos, obvio que con muchísimo menos encanto porque según él, nadie se comparaba con Cenicienta porque no eran nada amables. Los cenicientos del curso se la pasaban gritando por toda la sala diciendo: ¡SUBAN LAS SILLAS, RECOJAN SUS PAPALES, ¡PUCHA QUÉ SON COCHINOS! y algunas veces, otras cosas más hirientes.
Juanito hizo esto de imaginar a sus compañeros de curso como personajes de libros porque lo ayudaba a pensar en otras cosas y no en lo difícil que es adaptarse en un colegio nuevo. Haciendo esto, se dio cuenta que ver lo peor de las cosas no siempre era tan divertido como imaginarse a sus compañeros siendo conejos, bellos durmientes o feos cenicientos.

Boletín N°7, año 8