Día del profesor en el IMV

“Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida” – Pitágoras

Con una serie de actividades de conmemoró el Día del Profesor en el Instituto Marítimo, comenzando el mismo miércoles con sendos actos, uno por cada sede, organizados por el Centro General de Alumnos donde un representante de cada curso dedicaban unas palabras a su profesor jefe, concordando en la paciencia de los docentes a cargo y agradeciendo el tiempo que les dedican y su motivación para que salgan adelante.
Luego el viernes se efectúo un almuerzo en la que los docentes pudieron compartir un grato momento fuera del aula.
Cabe recordar que el Día del Profesor en Chile es una efeméride que conmemora la labor de los profesores de la educación básica y media que se celebra cada 16 de octubre, fecha que coincide con la fecha de creación del Colegio de Profesores de Chile (CPC) en 1974.
Fue instaurado originalmente en 1943, como Día del Maestro, a celebrarse el 14 de junio, aunque fue la fecha fue reemplazada a poco andar por el 11 de septiembre, en recuerdo del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, acaecida en ese día de 1888; en 1967, la ley N° 16.662 ratificó esta fecha.1 En 1974, el decreto ley 680 de 1974 trasladó de nuevo la fecha, ahora al 10 de diciembre, en homenaje al recibimiento del Premio Nobel de Gabriela Mistral en el mismo día de 1945; finalmente, en 1977, el decreto ley 1.938 trasladó y renombró esta efeméride a su fecha y nombre actual, en recuerdo de la creación del Colegio de Profesores de Chile.

[box type=”box” width=”600″ template=”” align=”center” color=”blue”] Gracias maestros,
por hacer de mi estancia en la escuela
No sólo un lugar de exámenes o tareas
Sino un hogar que me cobija y mi éxito anhela
Enseñando a sopesar las mareas.
Sabes llenar los días,
lo mismo de amor que de exigencias
Con tu dedicación y entrega,
orientas mis inquietudes
Paciente comprendes cada locura
y das sosiego a mis ansias
Eres cómplice en mis juegos,
travesuras y vicisitudes.
A tí, que consagraste tu vida a la mía,
A tí, que me diste tu mano, para subir un peldaño,
A tí, que distribuyes tu tiempo para ser mi guía,
A tí, que te esmeras toda tu vida y no sólo un año.
Gracias maestros,
por demostrarme en cada momento su vocación,
por sembrar en sus pupilos, firmes ideales,
nunca de ocasión,
por enseñarme que una profesión se estudia por convicción.
Evelia Calva Ramírez[/box]

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