La película de esta semana

Silent Hill Afiche

 

 

Rose (Radha Mitchell) y su marido, Christopher (Sean Bean), están preocupados por el comportamiento de su hija adoptiva, Sharon (Jodelle Ferland). La niña grita “¡Silent Hill!”, en medio de sus pesadillas, las cuales han llevado a la niña a ser sonámbula y realizar actos peligrosos mientras está dormida. Decidida a saber qué le ocurre a su hija, Rose empieza a investigar y descubre que Silent Hill es un pueblo fantasma, abandonado misteriosamente desde hace treinta años. A pesar de la negativa de su marido, Rose lleva a Sharon al pueblo para ver si puede resolver el problema de su hija. Por el camino se cruza con la oficial de policía Cybil Bennet (Laurie Holden), que sigue a madre e hija sospechando de sus intenciones con la iniciativa de la entrada al pueblo. Mientras conducen, Rose y Sharon sufren un accidente de coche debido a que una figura oscura misteriosa se atraviesa en el camino, haciendo que Rose, para evitar atropellarlo, se desvíe violentamente del camino haciendo chocar su auto contra la barrera de seguridad de la carretera, quedando ambas inconscientes. Cuando la madre despierta descubre, aterrada, que su hija ha desaparecido en medio del pueblo fantasma de Silent Hill. Sin saberlo, acaba de empezar su peor pesadilla.

Buscando a su hija por las calles abandonadas y oscuras de Silent Hill, cubiertas por una densa y extraña neblina, Rose es atacada por unas criaturas monstruosas (que parecían niños) y, una vez a salvo, conoce a una misteriosa mujer, vestida con harapos, llamada Dahlia Gillespie. Ésta le cuenta que en ese pueblo han ocurrido cosas terribles y que su hija Alessa (Deborah Kara Unger) sufrió muchísimo por ello. Pero, no sólo eso, también le dice a Rose que Sharon, su hija adoptiva, es Alessa, pero Rose niega el testimonio de la mujer en todas las formas. Poco después, Rose es arrestada por la oficial de policía Cybil y, cuando ambas buscan la salida del pueblo, no la encuentran. Ha desaparecido y ellas están prisioneras en Silent Hill. Cuando son atacadas por una criatura antropomórfica y deforme, Rose aprovecha y se refugia en el colegio del pueblo. Cuando la oficial de policía finalmente la encuentra, ésta le quita las esposas y deciden unir sus fuerzas para sobrevivir y encontrar a la pequeña.

Mientras tanto, Christoper (Sean Bean) descubre que su mujer y su hija adoptiva han sufrido un accidente de tráfico y pone rumbo, muy a su pesar, al pueblo. Christopher descubre que un incendio provocó el abandono del pueblo y una foto de Alessa, que es idéntica a su hija. Cuando irrumpe en el orfanato, preguntando por la historia de Sharon, es detenido.

Mientras tanto, Rose y Cybil conocen a Anna (Tanya Allen), una mujer muy extraña obsesionada con la religión y el culto que se realiza en Silent Hill, en contra de las fuerzas de la oscuridad, lo cual, segun Anna, es el verdadero infierno. En ese momento, se oye un sonido ensordecedor en todo el pueblo, parecido a una extraña sirena, a lo que Anna les dice que es un aviso que significa que la oscuridad se acerca, por lo que ésta las guía al único refugio para protegerse de los monstruos: la iglesia del pueblo. Antes de entrar, Anna le lanza piedras a Dahlia (Deborah Kara Unger), que está sentada en la puerta, y antes de que puedan entrar dentro del edificio, la oscuridad consume al pueblo y el monstruo gigante conocido como Pyramid Head arrancando la ropa y la piel de Anna, matándola instantáneamente. Dentro de la iglesia, Rose y Cybil descubren a los habitantes de Silent Hill, ahora miembros de un culto religioso liderado por Christabella (Alice Krige). Rose convence a Christabella de que su intención es encontrar al demonio tan temido por los miembros del culto para poder encontrar a su hija. Entonces, Christabella las lleva al hospital del pueblo. Allí, Christabella descubre el parecido entre Sharon y Alessa y llama «brujas» a Rose y Cybil. Esta última es capturada y golpeada por otros habitantes del pueblo en un intento de permitirle a Rose escapar del culto y descender hasta el sótano del hospital. Durante su viaje por el sótano, Rose tiene que transportarse a través de él entre más criaturas monstruosas, antropomórficas y extrañas, los cuales, para suerte de Rose, parecían inertes, como maniquies aterradores. Finalmente, luego de pasar por el horroroso camino, Rose encuentra el cuerpo de Alessa, quemada, en una cama del hospital y a una misteriosa niña muy parecida a Sharon que aparece repentinamente en la habitación, sobresaltando de los nervios a Rose. La niña misteriosa le cuenta a Rose que Silent Hill ha tenido por un largo tiempo una historia de rituales de caza de brujas. Al parecer, la pequeña Alessa fue violada por el conserje del colegio y los habitantes del pueblo consideraron que la niña era la culpable, como si algo maligno dentro de su cuerpo hubiera provocado al conserje a cometer tal atrocidad. Decidieron quemarla viva y el incendió acabó con todo el pueblo. Sharon, la hija adoptiva de Rose, es una manifestación de lo que queda de la inocencia y bondad de Alessa. Rose le pregunta a la niña quién es ella y ella contesta «yo tengo muchos nombres. En este momento, soy la parte oscura de Alessa»”. También le revela que Christabella intentará quemar viva a Sharon por considerarla una bruja y que ella, la «parte oscura de Alessa», no puede entrar a la iglesia por sí sola. Para salvar a su hija, Rose acepta ayudar a ese ser oscuro a vengarse de los que, hace treinta años, decidieron quemarla con vida. Con éste trato, la extraña niña le regresa a Rose a su hija Sharon sana y salva.

Rose llega a la iglesia con Sharon y descubre que su amiga Cybil ha sido quemada viva, como ocurrió con la pequeña Alessa. Su hija adoptiva está a punto de correr la misma suerte. A pesar de que Rose les explica a todo el pueblo que están negando su propio destino, Christabella lo considera herejía y la apuñala. Cuando la sangre cae al suelo de la iglesia, se abre un agujero inmenso. La imagen de la difunta Alessa, ya adulta, y su doppelgänger emergen del abismo y asesinan a Christabella y a los miembros del culto con inmensos tentáculos de alambre de espino y los arrastran hacia el fondo del abismo hasta finalmente desaparecer en la oscuridad. Las únicas supervivientes de la masacre son Rose y su hija Sharon.

Cuando, por fin, Rose y su hija llegan a casa descubren que están rodeadas de niebla, debido a que han quedado atrapadas en el mundo de Silent Hill.

 

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